Cada plan indica su propio plazo de instalación, y la página del plan lo muestra. Suele ser de unos 180 días desde la compra.
Dentro de ese plazo la eSIM espera y no cuesta nada. Fuera de él, el código puede caducar sin usarse.
Si compras con mucha anticipación al viaje, lee esa línea del plan antes de pagar.
