Los planes son para tu propio uso personal en un teléfono. No revendas, no alquiles ni compartas uno, y no lo uses para prestar un servicio a otras personas.
Nada ilegal, sin spam, y sin atacar redes ni dispositivos. Sin tráfico automatizado o entre máquinas más allá de lo que genera un teléfono en uso normal, salvo que el plan diga que está permitido.
No intentes esquivar los límites de uso razonable, los topes de velocidad ni la zona de cobertura. Un plan usado en contra de estas reglas se puede suspender o terminar, porque las redes a las que compramos lo exigen.
